Cuauhtémoc Blas
Decían las viejas abuelas –ya las hay casi jóvenes— que “de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”. Y en estos días un diputado local acaba de ponerle dos piedras más. Una con respecto a la nueva modalidad de jubilación de los magistrados y personal del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca; y otra con la propuesta de nuevo órgano fiscalizador en la vapuleada UABJO.












