Hay un candidato de lujo en esta contienda 2018, no tanto por sus capacidades, honestidad o consistencia ideológica, acaba de mudarse de partido, sino por el monto del pago que su nuevo líder partidista, Raymundo Carmona, grita a los cuatro vientos que hizo para ser candidato del PRD al Senado, 40 millones del águila.
Ese candidato es Héctor Pablo Ramírez-Puga y Leyva (HP), quien ante el evidente error de su partido el PRI de no ungirlo candidato a senador, salió de ahí, no pudo soportar tanta injusticia… sobre su persona, claro si fuera sobre los demás ni le importaría. Carmona denuncia por todos lados, le dice a quien quiera oírlo, que la cúpula nacional de su partido el PRD vendió en 40 millones esa candidatura a Ulises Ruiz Ortiz, quien se la habría comprado a HP. Lo grita con tanta seguridad Carmona que hasta parece hubiera ayudado a contar los billetes de esa transacción.
Así ese grupo político entró desde ahora a disputar la candidatura a gobernador de Oaxaca en el 2022. Parece que para Eviel Pérez ya no habrá otra oportunidad, el gallo de los usilistas a enfrentar a los muratistas pretenden que sea HP. Eso si logra ganar la senaduría de primera minoría, que es la que el “Efecto Peje” le ha dejado al PRI desde hace 24 años en Oaxaca. Las senadurías de mayoría las han ganado los candidatos que en esta fórmula han acompañado a Obrador en las elecciones de 2006 y 2012.












