Cuauhtémoc Blas
Es necesario y urgente que las instituciones encargadas de la fiscalización de los municipios hagan su trabajo, no se puede seguir con esa impunidad, ni con esa complicidad plena de que gozan por parte de los otros poderes. Hay algunos que hacen lo que se les antoja por insólito que parezca, ni siquiera cumplen con la mínima exigencia legal de informar del estado de su administración municipal.
Esa impunidad que desde años anteriores les dio la anterior Auditoría Superior del Estado (ASE), a cambio de recibir dádivas de algunos ediles, como ya hemos documentado, está llevando a algunos a realizar actos absurdos, al calor de sus caprichos y humores.
En Matías Romero, Juárez por un arbolito
Con la seguridad de que nadie los llama a cuentas hacen y deshacen, como el actual presidente municipal de Matías Romero quien en diciembre pasado mandó a arrancar la estatua de Benito Juárez, del centro de esa ferrocarrilera ciudad para poner en su lugar un árbol de navidad.
No obstante, este agravio a la memoria del patricio oaxaqueño, el edil no recibió ni siquiera una condena por parte del Congreso del estado de Oaxaca. Pero eso apenas es un punto que ilustra la serie de desatinos de Marco Antonio Cabello Mares realiza en esa municipalidad.














