.- Oaxaca, gobierno patrimonialista
Cuauhtémoc Blas
Si hay alguien que conoce este país, de cómo se las gastan sus políticos tradicionales para sustraer el dinero del erario, es el actual presidente, López Obrador. A los que desde sus cenáculos intelectuales o periodísticos, no desprovistos de intereses adicionales, hasta lo ridiculizan por supervisar las obras que se han de entregar a los pueblos, ayer les dieron una lección.
Lo sucedido en el Hospital de Tlaxiaco, que habría de inaugurar el presidente, el director de IMSS, el gobernador, a lo que venían los dos primeros, fue una sorpresa para los funcionarios federales. Obrador fue suave, Zoe Robledo, director del IMSS se deslindó.









