.- Cayó Lozoya, faltan más
Cuauhtémoc Blas
Cuando no existían las actuales limitaciones en materia de redacción de noticias, como ahora que hay que cuidar y respetar los derechos humanos de los irrespetuosos e inhumanos delincuentes; cuando un asesino famoso caía por fin en manos de la justicia, los policíacos, como se llama a los reporteros que cubren esta fuente de noticias, se daban vuelo. Uno de los títulos predilectos de esa nota esperada era: ¡Cayó el chacal! O ¡Preso el torvo asesino!, entre otros.
Alguna vez Renato Leduc, poeta y periodista, escribió que ante una administración de justicia ineficiente, por decir lo menos, el castigo social a través de los medios de comunicación era la única sanción a los delincuentes impunes.









