+ Malas decisiones y ataques a periodistas
Cuauhtémoc Blas
En la medida en que pasen los meses la agitación política se habrá de intensificar en Oaxaca, hasta llegar a 2018 donde, por lo visto, el PRI estatal también se verá reducido como su gobierno.
Urge a este gobierno reencauzar la atención de los graves asuntos estatales. Es claro que no hay una apropiada operación política, y no se ve personal adecuado para los cambios en las dependencias.
Quienes echaron a perder el rumbo de los tratos con la S 22, Abel Trejo y María Luisa Matus, deben descansar, ya no tienen el pulso del movimiento.
Lo sucedido en Guelatao y alrededor del Palacio de gobierno, en la primera audiencia pública, es muestra de ineficacia política.
Es erróneo considerar que todo tiempo pasado fue mejor, y que sólo hay una manera de gobernar Oaxaca: cómo en el pasado. Olvidan que hasta lo estancado tiene cosas nuevas.
De ahí la problemática con el magisterio que a pesar de tener las más grandes concesiones de los últimos tiempos,
está más rebelde que nunca. Olvidan, también, el sino de la S22, la agitación permanente. Es evidente que la táctica gubernamental no ha tenido éxito.









