Pifia en el IEEPO, golpe a otra mafia
Cuauhtémoc Blas
Con el affaire del IEEPO con Gilberto Eulogio Sánchez Ortiz (“Geso”, para sus amigos) fue grande el tropiezo del grupo compacto y persistente que ha sostenido la dinámica de lo sustancial del manejo del IEEPO en toda su historia, los dineros. Este personaje sin duda ya no esperaba ni deseaba esa dirección general. Pero tampoco podía desdeñar a su banda que lo necesitaba ahí para administrar de manera más eficiente su disputa con la federación ante los cambios que impone la Reforma educativa federal. La capacidad técnica de “Geso” no está en duda.
El grupo que lidera Sánchez Ortiz junto con Javier Sánchez Pereyra (éste redactor final del bodrio de PTEO) es compacto y se fortaleció en los tiempos cuando el hoy secretario general de gobierno Alfonso Gómez Sandoval fue director del IEEPO. Figuran también Samael Hernández, Eduardo Escárraga, Daniel Bautista, Mario Chávez, Artemio Reyes, quienes han ocupado cargos claves como jefaturas de personal, de planeación, de informática, coordinación de asesores, donde han manejado los sistemas esenciales para el manejo del IEEPO en casi tres décadas.









