Planilla Verde, peor que default
Cuauhtémoc Blas*
No sólo es una afrenta para los empleados del gobierno del estado de Oaxaca que les hayan impedido ejercer su derecho al voto para elegir a sus nuevos dirigentes sindicales, también lo es para cualquiera que tenga una convicción democrática. Impedir elecciones para entronizar a un Comité Ejecutivo impuesto plenamente por la dirigencia saliente y sus cómplices del gobierno, es un acto de singular aberración.
Se dice que la Planilla Verde habría ganado por default. Default es un término que se usa en el deporte para indicar que un equipo gana cuando el oponente no se presenta. Pues bien, en este caso no se trató de eso, no hubo default, simplemente se impidió que el equipo oponente se presentará a la cancha de juego a disputar la victoria. Algo peor que el default.
La Verde se vio perdida
Obviamente, si se impidieron las elecciones es porque sabían de antemano que tenían perdido el juego. La derrota de la Verde se auguraba por la dinámica desplegada en estos años por el Comité saliente que la impulsó, dinámica sindical contraria a los intereses de la base trabajadora, su complacencia con la parte patronal, su galopante corrupción, venta de plazas, tráfico con uniformes, etc.
La Planilla Negra tenía en estos antecedentes impulso de sobra para criticar y remontar a su adversario, sólo ser oposición –no olvidemos— es una gran ventaja. Pero tomó más ventaja esta Negra ante el cúmulo de arbitrariedades de la Comisión Electoral, de suyo integrada de manera alevosa por el actual Comité Ejecutivo impulsor de la Verde.









