Diputados, su frívolo pleito por un gimnasio

Murat toma el control de fracción perredista
En los movimientos de la adelantada sucesión de gobernador en Oaxaca, José Murat mueve a sus peones, colocando a los más muratistas de los perredistas “Chendos” en puestos claves; son los hermanitos Serrano de Ixtepec, paisanos del oaxaqueño-iraquí y unidos en eso de tener a sus familiares siempre enchufados al poder, al tenor de las irónicas canciones del cubano Virulo: “Ayayay, qué sabroso es vivir de los demás”. Murat quiere ahora a su hijo Alejandro nada menos que como gobernador de Oaxaca, aunque a su vástago le estorba el cargo de Notario Público en el Estado de México, para lo que tuvo que comprobar allá su residencia.
De manera que el fino y elegante nuevo rico cuya debilidad son las portadas de revistas de la high society Anselmo Ortiz García fue relevado del cargo de coordinador de la fracción de diputados del PRD en el Congreso local, con lo cual quizá se detenga un rato su crecimiento económico y de su flotilla de vehículos que se evidenció hace tres años cuando fue Tesorero de la LXI Legislatura.
Félix y Rosendo Serrano son cabeza de una de las familias del patrimonialismo político del PRD, cuyos miembros siempre tienen cargos, igual que los Vásquez López, y López-Nelio-Romero. Los “chendos” pertenecen al primer grupo de los “Chuchos”, junto con Raymundo Carmona, el popular “carilindo” de Pochutla (mote que le endilgaron cuando se hizo cirugía plástica en la cara).
Que esos políticos tengan influencias y cargos, lo explica su ligazón con los “Chuchos” dueños del PRD nacional, más con la salida de ese partido del iluminado caudillo mesiánico “Peje” López Obrador quien quiere su partido para él solito.






