Cuauhtémoc Blas
El Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca (TSJO), tan alejado de los reflectores, tan alejado del escrutinio de la opinión pública, hoy felizmente se está colocando ante los ojos de los ciudadanos. El escándalo originado por el rechazo a la juez Érika María Rodríguez Rodríguez, para ser integrante de ese cuerpo de magistrados, abrió la puerta a ese escrutinio.
¿Qué pasa ahí? ¿Por qué esa obstinación en no aceptar a una mujer? Quizá eso de que sea mujer no es lo central, quizá sea que alguien ajeno a la dinámica del Tribunal logre entrar ahí, vea lo que pasa ahí. En ese sentido, la juez sería casi una advenediza. Claro, esto junto con la tradición patriarcal de la institución.
De cualquier manera, es bueno que los asuntos de ese Tribunal se discutan en los medios, en las organizaciones de abogados, incluso entre los ciudadanos. No se diga en el ámbito legislativo, donde en los últimos días la atención en torno al Tribunal ha sido intensa.












