Cuauhtémoc Blas
Desde 1989 la COCEI ya estaba muerta, sentenció el escritor juchiteco Víctor de la Cruz, “Pero como las aves de rapiña, para seguir viviendo de él necesitaban el cadáver embalsamado de quien en vida había llevado ese nombre”. Ese cadáver recibió a Carlos Salinas de Gortari el 20 de marzo de 1990, con Héctor Sánchez como presidente municipal de Juchitán, dejó escrito de la Cruz.
“Eran esperanza democrática, pero degeneraron en demagogia y corrupción”, asestó el periodista Elías Chávez en la revista PROCESO en 1989. Histórico reportaje réquiem de la Cocei; fue cuando la embalsamaron para venderla a los mejores clientes. (En Marcha núm. 31, octubre de 2001).












