La velaria y Chedraui, prueba para el gobierno del cambio
En total opacidad se manejaron montos, contratos, licitación y trabajos del cubrimiento del Auditorio Guelaguetza. Obra que, sin licitación la entonces Secretaría de Obras Públicas entregó a la empresa de origen español Isolux Corsan Construcciones, y que debió concluirse en octubre del 2009, pero acabó el sexenio anterior sin culminarla. A su costo inicial contratado de 65 millones, el gobierno de Ulises Ruiz concedió aumentar a 105 millones de pesos.













