S 22, elemental pero sin rival
Si fueran partidos de fútbol o pelota mixteca, el equipo del magisterio se estaría aburriendo de ganarle siempre a sus adversarios de la misma liga gansteril, los gobiernos. Aunque son partidos amistosos, pues ambos se han nutrido de la misma ubre, de repente dan la impresión de pelear a muerte.
Los profes pronto dejan atrás al equipo local, al gobierno del estado, para combatir al visitante, el gobierno federal, que en última instancia tiene que responder. Así sucedió en 2006, con el “tirano”, Ulises Ruiz.
Lo echaron a correr por toda la cancha estatal, hasta que al fin el gobierno federal, con el reverendo Carlos Abascal, secretario de Gobernación, culminó el partido. No cayó el Ulises, pero obtuvieron los mayores logros de su historia: casas, plazas, millones, pasar a zona de vida cara, etc.
La historia casi se repite
10 años más tarde sucede casi lo mismo. Los combates iniciaron después de arrancarles el IEEPO que tenían desde 1992. No cejaron en sus hostilidades, hasta que intervino el gobierno federal, con tan mal tino que propició 9 muertes en Nochixtlán y ahí entregó la delantera a la 22.












