Burocracia, elecciones y voto nulo
En pleno proceso electoral el secretario de Administración del gobierno de Oaxaca y sus marionetas del sindicato de burócratas asestaron un duro golpe a la base trabajadora. Sin considerar las repercusiones que pudiera tener en las urnas les echaron la migaja de 7 por ciento de aumento, con la llamada peor negociación salarial de la historia del STPEIDCEO.
Además de las 31 prestaciones laborales y derechos arrancados a los burócratas en las dos últimas décadas, avanzan en despojos más importantes. Para eso ya está en el Congreso local la propuesta de reforma a la Ley del Poder Ejecutivo que también contempla reformas al Servicio Civil que borraría derechos esenciales de los empleados.
Dicha propuesta contra los burócratas fue presentada a la Cámara por el diputado y empleado más cercano al gobernador, Jaime Bolaños Cacho Guzmán (PRD), ex secretario Técnico de Gabino Cué. Hombre del primer círculo junto con el de Administración, Alberto Vargas Varela y otros fuera del gabinete como Jorge Castillo y Sergio Castro.
Para los burócratas críticos estas reformas son peor que el magro aumento salarial, pues con ellas perderían mucho: la inmovilidad del trabajador del lugar donde radica; las plazas para los suyos; el concepto de “bono” en vez de aguinaldo; la pérdida del tabulador que afecta al trabajador y pensionados pues ya no tendrían aumentos de sueldo.












